El estrés: información y energía para impulsar un cambio

Hablemos del estrés. ¡Sí, una vez más!

Probablemente en los últimos 12 meses hemos escuchado tanto como nunca sobre el manejo del estrés debido a la pandemia por el coronavirus. Sin embargo, siempre se puede aprender un poco más. Especialmente porque es un factor que siempre estará con nosotros.

La buena noticia (esto lo entendí hace poco, gracias al curso Manejo del estrés para un cambio positivo de LinkedIn Learning) es que el estrés tiene más cosas positivas de las que pensábamos. Pero para verlo de esta manera debemos casi que apreciarlo.

Ok, partamos de lo más básico. ¿Qué es el estrés? El estrés es la brecha entre la demanda y la capacidad. Por ejemplo: cuando no tenés suficiente tiempo, el estrés te ayuda a concentrarte para tratar de hacer más cosas en menos tiempo; cuando no tenés suficiente dinero, el estrés te da un sentido de urgencia para que centrés tu atención en asegurar cubrir tus gastos (Hanna, 2018).

Desde luego que los hechos desagradables como la presión laboral, los problemas de pareja y los problemas financieros producen estrés. Pero también los viajes, los deportes, un empleo nuevo, las citas y otras actividades positivas son estresantes. Y aunque pensemos que nos suceden cosas que producen estrés, en realidad el estrés casi siempre está relacionado a cómo percibimos y reaccionamos ante los hechos (Coon, 2019).

En resumen, podemos decir que el estrés no es bueno ni malo, pero es necesario identificar cómo nos afecta según el tipo, la intensidad y la duración. Además, es vital verlo como lo que es: información y energía que debe utilizarse para impulsar algún tipo de cambio (Hanna, 2018), de lo contrario podría convertirse en un importante factor de riesgo para enfermedades y trastornos, pues el estrés disminuye la resistencia del cuerpo a la enfermedad y debilita el sistema inmunológico.

¿Qué podemos hacer? Lo primero es analizar por qué estamos estresados. Un buen ejercicio es escribir los acontecimientos más importantes que has vivido en los últimos días y reacciones y emociones que te han marcado para llegar a la base del problema. Aprender a escuchar las señales del cuerpo es también una manera de identificar qué nos pasa.

Bien. Estas son mis tres estrategias cognitivas y conductuales favoritas para reducir el estrés y mejorar las habilidades para afrontarlo según el libro Introducción a la psicología, el acceso a la mente y la conducta.

Ejercicio

El ejercicio regular altera las hormonas, la circulación, el tono muscular y una serie amplia de aspectos del funcionamiento físico. Estos cambios juntos disminuyen la ansiedad y reducen el peligro de padecer enfermedades. Elegí una actividad que sea lo suficientemente enérgica como para aliviar la tensión, pero que te guste tanto que disfrutes repitiéndola a diario, pues el ejercicio para manejar el estrés es más efectivo cuando se hace todos los días. Un total de sólo 30 minutos de ejercicio al día mejoran el estado de ánimo y la energía.

Meditación

Especialistas en estrés recomiendan la meditación para tranquilizar el cuerpo y propiciar la relajación. La meditación es uno de los caminos más efectivos para relajarse, sin embargo, escuchar o tocar música, caminar por la naturaleza o disfrutar de un hobbie pueden ser una suerte de meditación. Todo aquello que interrumpa tus pensamientos inquietantes y que fomente la relajación será útil.

Organización

El desorden crea estrés. Tratá de ver de nuevo tu situación y organizá todo lo que podás. El sólo hecho de establecer prioridades combate muy bien el estrés. Preguntate qué es lo realmente importante y concentrate en las cosas que sí cuentan y que sí aportan a tus objetivos. Y cuando ya el estrés esté con vos, recordá que debes hacer que las cosas sean simples.

¿Cuándo fue la última vez que una “actividad positiva” te generó estrés? A mí entrar a la U a estudiar psicología.

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Referencias bibliográficas

Coon, D., Mitterer, J. y Martini, T. (2019). Introducción a la psicología, el acceso a la mente y la conducta (14a. ed.). Cengage.

Hanna, H. (2018). Managing Stress for Positive Change – LinkedIn Learning. https://www.linkedin.com/learning/managing-stress-for-positive-change/welcome?u=89245946

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